jueves, 8 de febrero de 2007

La irresistible tentación de llamarse Hugo Sánchez…


Es dificil llamarse Hugo Sánchez. Levantarse todos los días con un glorioso pasado como futbolista. Es dificil. Pensar que tu simple presencia marca un antes y un después en la historia del futbol mexicano, es realmente complicado. Y en el caso de Hugo Sánchez, callarse la boca cuando se asoman los micrófonos es una tentación absolutamente irresistible.
“¡Yo soy irresistible!” declaró el “Macho”, al más puro estílo de Mohammed Alí, que acaba de cumplir años, con la notable diferencia que el campeón sí noqueaba a sus rivales, y el día que dejó de hacerlo, cerró definitivamente la boca, y se sumió en el silencio de sus recuerdos y su enfermedad.

Hugo Sánchez siempre ha tenido un enfermizo gusto por ser el centro de la polémica, el ojo del huracán, el hoyo de la dona. Le llamaban “actitud ganadora” cuando era el máximo goleador de Europa, cosa que cambió por por “franca mamonería” cuando su cuerpo, envejecido, ya no le daba para sus acrobáticas cabriolas, y ya no facturaba con goles su salario mensual.
Sumado a su gusto por la polémica, está el hecho que Hugo Sánchez se ha caracterizado por sus grandes enfrentamientos, en lo deportivo y en lo personal, con diferentes personas. Todo el mundo sabe de la enemistad que Hugo Sánchez le profesa a Ricardo Antonio Lavolpe, lo que no todo el mundo sabe es que esa enemistad viene desde que ambos eran jugadores, uno en Pumas, el otro en el Atlante. Resulta que en un partido Hugo Sánchez le metió tres goles a Lavolpe, y el último de “Chilena”. Lavolpe declaró a la prensa que bajo ningún concepto le volvia a meter tres goles Hugo Sánchez, y muchísimo menos de “Chilena”. Bueno pues en el siguiente partido, Hugo Sánchez le metió tres goles, y efectivamente, el último fue de “Chilena”. Comprenderán que desde entonces se caen no mal sino lo que le sigue. Ese mal rollo se acentuó cuando Lavolpe dirigió a Hugo Sánchez en su paso por el Atlante, y su punto más álgido lo tuvo en la campaña de descredito permanente que tuvo hacia el entrenador argentino en todo su proceso.
Sin embargo en la historia de Hugo ha habido otros grandes enfrentamientos personales. En su paso por el Real Madrid fue muy sonado en la prensa deportiva española el enfrentamiento dialéctico que mantenía con Juan Carlos Ablanedo, que era el portero del Logroñes. Ese enfrentamiento dialéctico culminó con el que es recordado como uno de los goles más bonitos de la historia del Futbol Español, y que provocó que en los encabezados de los periódicos deportivos se leyera simplemente “¡Señor Gol!”, que curiosamente es Logroñes al revés.
Ya hacia el final de su carrera en el Real Madrid tuvo un enfrentamiento con Hristo Stoichov, y es que el año que Hugo Sánchez gana lo Bota de Oro (1989- 90), la tuvo que compartir con el búlgaro, que jugaba para CSK de Sofía. Para la temporada siguiente el FC Barcelona lo ficha, convirtiendolo en uno de sus ídolos, la rivalidad obviamente crece a partir de ese momento.


Cuando Hugo regresa a México lo hace al Club América. Su llegada provoca la salida de Antonio Carlos Santos, que era una estrella indiscutible y un símbolo del club porque el jugador brasileño se casó con Ema Portugal, que es la primera esposa de Hugo Sánchez, y la madre de Huguito. Esta enemistad, aunque pertenece más al mundo del corazón que al del futbol, de alguna manera le significó a Santos su fichaje como comentarista en TV Azteca con José Ramón Fernández.
Después del América, Hugo Sánchez regresa a España y se pone a jugar en el Rayo Vallecano. Ahí tiene un enfrentamiento con José María Ruiz- Mateos, que era el presidente del equipo, al que le obliga a pedirle publicamente perdón por unas declaraciones que al jugador le parecieron fuera de tono. El presidente, obligado por la precaria situación de su equipo (que actualmente milita en tercera división) le pidió disculpas, a pesar de ser un personaje que se caracterizaba por encadenarse a los tribunales, taparse la boca con cinta, o disfrazarse de Supermán, y es que estuvo durante años investigado por corrupción y era un habitual en la prensa española.
A su regreso a México fue muy sonado el enfrentamiento que tuvo con Miguel Mejía Barón al que le recriminó no meterlo en el Mundial de Estados Unidos 1994 en el partido con Bulgaria, que a la postre México perdería en série de penalties. Hugo Sánchez le creó una controversia con la prensa al entrenador que nunca la ha perdonado la indiscreción y la falta de respeto. Desde entonces, y a pesar de seguir siendo jugador en activo, Hugo Sánchez aprovechó para auto postularse para dirigir a la Selección Mexicana.
Pocos meses despues tuvo un nuevo enfrentamiento, pero esta vez contra Raúl González, el marchista ya retirado que en esa época era el Director de la CONADE, al que le creó una controversia sobre su gestión al frente del Deporte Mexicano. Aprovechó también su repercusión en los medios para declararse listo para dirigir al Deporte Mexicano, seguía siendo jugador.
Famoso y conocido era el enfrentamiento que tenía con diferentes personajes de los medios como por ejemplo José Ramón Fernández. El comentarista lo criticaba abiertamente y sobre todo por la manifiesta amistad (desde que era jugador) con los comentaristas de Televisa, que le dedicaban libros como “Mi amigo Hugol” y lo contrataban como especialista para la transmisión de campeonatos Mundiales y demás torneos importantes.
De hecho se habla que la reciente y por demás misteriosa salida de José Ramón Fernández de TV Azteca, tenga que ver con el pago de favores entre Carlos Salinas Pliego y Emilio Azcárraga Jean a favor de Hugo Sánchez. El caso es que Hugo ya aparece y participa en los promocionales de la televisora del Ajusco.

Nos queda un poco la duda de quién puede ser el nuevo enemigo de Hugo, lo que sí queda claro, analizando un poco su historia personal, que el “Penta Pichichi” es del tipo de personas que utiliza el enfrentamiento para motivarse y superarse. Tal vez por eso la gente lo considera un “ganador nato”. Ahora Hugo Sánchez se encuentra en una posición en la que lejos de enfrentamientos, tiene que ser un enorme moderador, pues en cada aficionado al futbol hay un director técnico.
En mi humilde opinión tiene dos caminos, ó se enfrenta con todo el mundo en un acto de desquiciada megalomanía, ó se mira al espejo y se da cuenta que su principal advesario es él mismo, y sobre todo su lengua viperína. Y es que esa es la irresistible tentación de llamarse Hugo Sánchez.

Sebastián del Amo

1 comentario:

Gonzalo Ramos Aranda dijo...

Les comparto mi poema, inspirado en . . .

EL MAS LINDO GOL

¡Qué plasticidad, . . . no tienes piedad!

Con bella pirueta,
el mundo respeta.
el nueve de atleta
de una camiseta.

Tu cuerpo perfecto
y enorme talento,
le dieron al fútbol
el más lindo gol.

Recuerdo el partido,
el estadio lleno,
minuto noveno,
Madrid atacando.

Un balón por aire,
el centro correcto,
ese Martín Vázquez
sí tiene intelecto.

La diste la espalda
al arco enemigo,
pegaste gran salto,
alzaste los pies.

Dos metros y medio
arriba del pasto,
la defensa solo
se quedó mirando.

Con botín izquierdo
hiciste contacto,
hubo exactitud
en tiempo y espacio.

Vuelo del portero
inútil, por cierto,
la bola girando
se metió angulada.

“Huguiña”, . . . faena,
la gente asombrada,
que te ovacionaba,
pañuelos blancos sacaba.

Se gritó tu nombre,
¡torero!, ¡torero!,
diste otra maroma,
fue tu puño al cielo.

En medio del campo,
con las manos juntas,
inclinas cabeza,
muy agradecido.

Al fin del encuentro,
el arquero Pérez
y el silbante Brito,
también te elogiaron . . .

Aquel día diez,
de ese mes de abril,
de mil novecientos
del ochenta y ocho.

La figura de Hugo,
del rey, Hugo Sánchez,
quedó para siempre
plasmada en mí mente.

Allá, en Logroñés,
nunca lo olvidéis,
tú anotaste “Hugol”
¡todo un Señor Gol!

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 12 de noviembre del 2006
Reg. SEP Indautor No. 03-2007-082112003600-14